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08/08/2016

El Taller de Barrios

El taller de los Barrios de ACS es un grupo multidisciplinar de profesionales, pretende dar soporte técnico al movimiento asociativo en su análisis de los problemas urbanos y en la elaboración de propuestas de mejora para los mismos.

El taller de los Barrios de ACS es un grupo multidisciplinar de profesionales, pretende dar soporte técnico al movimiento asociativo en su análisis de los problemas urbanos y en la elaboración de propuestas de mejora para los mismos.


Experiencias de la ONG-D Arquitectura y Compromiso Social (Sevilla, España).


Es preciso comenzar esta exposición comentando brevemente el contexto en el que se sitúan las experiencias que vamos a presentar, un ámbito creado por una ONG universitaria. Arquitectura y Compromiso Social es una O.N.G. de cooperación al desarrollo de carácter universitario. Surge en 1993 como respuesta a la constatación de que existía una importante demanda, fundamentalmente entre los estudiantes, de dar una orientación social a la formación que se impartía en las Escuelas y al propio ejercicio profesional. En los trece seminarios anuales que hemos organizado hemos abierto vías de acción-reflexión para el compromiso social de los arquitectos y arquitectos técnicos. A lo largo de estos años la asociación ha tenido un papel central en la formación técnicos con inquietudes sociales que se refleja en el día a día de sus carreras profesionales.

En este tiempo de vida, hemos podido adquirir una cierta experiencia de cooperación al Desarrollo en Marruecos, Perú y Nicaragua. Se ha trabajado en programas y proyectos de vivienda y hábitat urbano en nuestro entorno más cercano. Al mismo tiempo nos hemos implicado activamente en Consejos Sociales de participación ciudadana para la rehabilitación de barrios degradados (San Luis - Alameda), para el seguimiento de la política municipal de vivienda y para el seguimiento de la política municipal de cooperación al desarrollo.


Todo este bagaje adquirido nos lleva a una serie de reflexiones sobre el modelo actual de ciudad y sobre el papel de los ciudadanos-consumidores. La plasmación territorial de la globalización económica en la ciudad lleva a la segregación, a la aparición de áreas vulnerables y áreas de exclusión frente a áreas de oportunidad conectadas con la economía-mundo.

La desaparición de lugares de encuentro a favor de no-lugares (centros comerciales, multicines, etc.), la falta de equipamientos en los nuevos barrios “dormitorios”, el dominio del coche sobre los otros medios de transporte, llevan a una disminución de las relaciones interpersonales y a la desaparición de las redes sociales, lo que representa una perdida de identidad de nuestras ciudades. Paralelamente a este proceso, ha ido despareciendo el papel activo de los ciudadanos en la construcción de sus entornos, delegándose la toma de decisiones a administraciones en las que se confía siempre menos.

En este contexto, nos planteamos la necesidad de abrir vías de acción alternativas a las establecidas entre el mercado y la administración o entre las empresas y la universidad.

En conclusión el Taller de asesoramiento intenta recuperar el papel activo del ciudadano en la toma de decisiones invirtiendo la tendencia actual que lo considera como consumidor-usuario3.

Este es el marco en el que situamos las iniciativas que presentamos del Taller de asesoramiento técnico a los barrios.


Taller de asesoramiento técnico a los barrios


El taller es un grupo multidisciplinar de profesionales que, pretende dar soporte técnico al movimiento asociativo en su análisis de los problemas urbanos y en la elaboración de propuestas de mejora para los mismos.

Para ello, nos planteamos una estrategia de investigación-acción participativa interdisciplinar, de modo que se aborden los complejos problemas funcionales, espaciales y sociales de los barrios y de la ciudad desde cercana a la realidad, tal y como la perciben los ciudadanos, y a la vez con un enfoque global.


Objetivos


a) Apoyar los procesos de Participación Ciudadana en el diseño del proyecto de ciudad.

b) Fomentar redes entre barrios que se vayan extendiendo, en la que los vecinos puedan compartir sus experiencias y colaborar en iniciativas colectivas.

c) Propiciar una mayor colaboración entre la Universidad y la sociedad, dotando al trabajo docente de una proyección social mediante la colaboración con las entidades ciudadanas.

d) Formar técnicos sensibilizados con los problemas urbanos, capaces de insertarse en los procesos reivindicativos de los ciudadanos.


Metodología del taller


Se utiliza una metodología que logre un diseño participativo del hábitat con los vecinos, consiguiendo además una implicación y un sentimiento de propiedad colectiva de los elementos públicos del barrio.


La metodología se divide en cuatro fases:


1. Análisis y diagnostico participativo.


Esta primera fase se concreta en una observación directa y sistemática que conjugue los instrumentos tradicionales de nuestra profesión con una visión más amplia, donde el objetivo, a parte de ser el conocimiento de la realidad sobre la que vamos a trabajar y la definición del ámbito de actuación, es ver el barrio con los ojos de los vecinos, de tal modo que el estudio se concluya con la se elaboración de un perfil real de las necesidades y opiniones de los vecinos.

Este trabajo tiene un carácter variable respecto a su formalidad en función de las distintas necesidades: barrios sin/con organización vecinal, enfrentamientos/unión de grupos, problemas inminentes…


A: Entrevistas, encuestas, reuniones y observaciones participantes.


A1_ Contamos con el apoyo de las asociaciones de barrio que en principio actúan como informantes principales y nos ayudan a entrar en la vida del barrio.


A2_ El proceso participativo con los vecinos se estructura básicamente a través de reuniones-conversaciones (formales e informales), cuyo objetivo es para técnicos y vecinos:

A2.1_ IDENTIFICAR LAS PARTES INVOLUCRADAS EN EL PROCESO: es de fundamental importancia tener un cuadro muy claro de los intereses que confluyen en el barrio, bien externos (administración, mercado, especulación…), como internos (desacuerdos entre los vecinos, intereses personales…) y también fijarse en el momento “histórico” que se está viviendo (redacción de un Plan General de Ordenación, elecciones…)

El análisis se conduce de la siguiente forma:

• Localización de los “actores” que operan o que están interesados por alguna razón en el barrio (Ayuntamiento, asociación de vecinos, promotoras, diputación de Sevilla…)

• Caracterización de cada actor según las categorías de: particulares, asociaciones, administración, otros.

• Análisis de los intereses de cada actor respecto al barrio (qué quieren y porqué).

A2.2_ ANÁLISIS DEL BARRIO (D.A.F.O.):

• Debilidades: problemas existentes o incipientes en el interior del barrio

• Amenazas: factores externos que pueden empeorar la situación del barrio

• Fortalezas: elementos de valor del barrio (ambiental o social) que queremos fomentar o preservar

• Oportunidades: elementos sociales o físicos no completamente aprovechados que, desarrollados correctamente, fomentarán un cambio positivo en el barrio.


B: Análisis histórico y estudio de la planimetría existente


B1_ Mediante trabajo de archivo, se subraya especialmente la ubicación del barrio en la ciudad, la relación con su entorno más próximo y el estudio pormenorizado del barrio: estructura viaria, espacios libres, elementos dotacionales, tipologías existentes, bordes.


B2_ El trabajo de campo tiene que destacar las principales características del barrio, sus problemas y sus potencialidades, principalmente se analizan los siguientes aspectos: situación, accesibilidad, límites y barreras, morfo-tipología, equipamiento y espacios libres, edificios singulares, usos y actividades, estado de la vivienda, redes de instalaciones básicas, análisis del PGOU, imagen e identidad, áreas de oportunidades, etc.



2. Elaboración de Propuestas


A: Jerarquización del los problemas identificados

En el siguiente paso, a partir de las debilidades identificadas, se jerarquizan los problemas según unas relaciones causa-efecto, hasta llegar a sus raíces (problemas madre). Es importante que a los vecinos quede claro que son los “problemas-madres” los que, si son solucionados, resuelven realmente las problemáticas del barrio.

A la vez se van relacionando los actores y los problemas identificados de tal forma que sea evidente la relación que tienen entre si, al fin de repartir las responsabilidades de cada uno de ellos.


B: Selección de alternativas

Con los “Problemas Madre” y el DAFO, se indagan las posibilidades para solucionar cada uno de los problemas.

Se señalan los problemas que los vecinos pueden resolver solos y aquellos donde la presencia de la administración es imprescindible.

En esta fase es importante aprovechar de las fortalezas/oportunidades del barrio y considerar el papel de los factores externos para buscar alternativas viables.

Sucesivamente, se decide sobre qué trabajar en relación a las prioridades del barrio y se individualizan los problemas/soluciones donde el Taller de asesoramiento técnico puede apoyar concretamente a los vecinos. Para aquellos aspectos donde no sea posible, se orienta a los vecinos sobre cuáles son las acciones que pueden hacer y cuáles son los interlocutores a quien dirigirse.



3. Desarrollo de propuestas


En las distintas fases de recogida de datos, se procede, al final de cada una, a un análisis de dicha información con posterior redacción de informes.

Partiendo de esta información verificada y contrastada, se elabora un documento síntesis donde se recogen las problemáticas detectadas así como posibles líneas de actuación si se considerara oportuno. Siempre en colaboración con los vecinos se redacta una estrategia de intervención que se entrega a los órganos competentes.



4. Seguimiento y desarrollo


Tras la presentación del documento propositivo, el proceso de participación de los vecinos y el Taller de asesoramiento continúa hasta la puesta en práctica de la propuesta de actuación. Además, y con independencia de los posibles procesos administrativos, el Taller desarrolla actividades “creactivas” (acciones creativas-reivindicativas) con los vecinos.


_Trabajos realizados


Hasta el momento se han realizado trabajos en barrios de Sevilla y su Provincia. Distinguiendo los casos en que han sido los vecinos los que contactaron con nosotros solicitando nuestro asesoramiento y aquellos donde la administración nos encargó un análisis participativo del barrio.



Un ejemplo de barrio donde han sido los vecinos los que contactaron con nosotros fue la Bachillera.

La Bachillera es una barriada de viviendas autoconstruidas de unos 1500 habitantes, que se originó a principios de los años 50 sobre unos terrenos de la Asociación Sevillana de la Caridad, que fue cediendo en régimen de alquiler a los vecinos, procedentes la mayoría de la inmigración rural. El bajo poder adquisitivo de la población del barrio ha condicionado la calidad de la edificación: las primitivas chozas se fueron consolidando según las circunstancias económicas de cada vecino. De esta forma en La Bachillera conviven inmuebles en buenas condiciones con otros muy deteriorados. La precariedad en el estado de propiedad: suelo en alquiler, vivienda en propiedad, y la paralización por parte de la Administración en conceder licencias de obras, han creado entre los habitantes del barrio una sensación de provisionalidad que no ha favorecido la mejora de la edificación, hasta llegar a un 17% de infraviviendas.

Cuando la asociación de vecinos se pone en contacto con Arquitectura y Compromiso Social, existía una amenaza desde el avance del PGOU de Sevilla, que con la intención de mejora de la zona, pretendía demoler las viviendas para urbanizar de nuevo.

El sentimiento de arraigo, de “pueblo chico” y una amenaza común, hicieron que la participación fuera numerosa, constante, pero sobre todo incansable. Sabíamos que el proceso sería largo, aunque nunca pensamos que las reivindicaciones de los vecinos continuarían una vez solucionado el problema inicial.

Tras el análisis del barrio, las encuestas, las inspecciones técnicas y horas de trabajo con los vecinos, siguieron jornadas de reflexión donde el 45% de los vecinos manifestaron su deseo de MANTENER EL BARRIO MODIFICÁNDOLO Y CON AMPLIACIONES, se empezaron los diálogos con la Oficina del Plan General de Sevilla.

Esto permitía la concesión de licencias de obra, programas de rehabilitación y una mejora global que frenó la degradación de la Bachillera.

Los éxitos logrados, demostraron a los vecinos que el trabajo no fue en vano y dio fuerzas para continuar haciendo reivindicaciones, de las que destacamos la lucha con la Asociación Sevillana de la Caridad, propietaria de los terrenos y de las casas del barrio. A partir de los contratos y demás documentos presentados por los vecinos, la administración decidió también emprender el proceso de venta del suelo, empujados por las acciones organizadas de los vecinos cuales una huelga de alquiler de varios meses y un encierro de cuince días en el colegio del barrio.



Algunos ejemplos de barrios que entran dentro del marco de colaboración establecido por el Plan de desarrollo local en zonas vulnerables de la Diputación de Sevilla son los siguientes:


Caño Ronco es una barriada autoconstruida por sus vecinos situada en el municipio de Camas, al oeste de Sevilla.

Hemos podido comprobar que Caño Ronco es un barrio tranquilo, amable y acogedor que se siente aislado y olvidado.

Nadie acude al barrio que no sea vecino del mismo porque no hay ninguna actividad, equipamiento o servicio que sirva de atracción al resto de la ciudad. El origen del barrio por autoconstrucción en las afueras, en un terreno difícil que nadie quería, por ser un lugar de inundaciones continuas (no en balde está situado en el arroyo de Caño Ronco) han determinado la imagen del barrio en la ciudad. Sin embargo, la gente construyó y mejoró sus casas al tiempo que mejoraba su nivel de vida y hoy es un barrio de gente trabajadora, muchos de ellos ya jubilados, que precisan que el barrio sea asumido como una parte más de la ciudad y que se realicen acciones decisivas para integrarlo, mejorar sus condiciones de habitabilidad, su accesibilidad y su imagen urbana.

El trabajo de participación empezó desarrollando un análisis de las problemáticas de la barriada para llegar a formular propuestas de intervención. Se trabajó exclusivamente con la asociación de vecinos cosa que nos ayudó al principio para obtener la confianza de los vecinos pero limitó el desarrollo del trabajo ya que la asociación representaba solo a una parte de los vecinos y muchas veces no convocó públicamente la gente del barrio.

Uno de los temas desarrollado que conllevó mayor implicación de los vecinos fue el estudio del Plan Parcial previsto en el lateral derecho de Caño Ronco. Se puso en evidencia el hecho que el Plan no buscaba ningún tipo de relación con el existente, sino más bien lo rechazaba y encerraba. Los vecinos decidieron darle vuelta al asunto, no sólo para que hubiese comunicación entre la parte antigua y la nueva, sino también para que Caño Ronco, pudiese compartir los equipamientos y espacios libres previstos para la barriada de nueva construcción. Para eso se presentó una propuesta a la administración que empezó un proceso de conversaciones entre los vecinos, el Ayuntamiento y la junta de compensación. Para empujar la propuesta la AA.VV. organizó una recogida de firmas entre los vecinos que tuvo mucho éxito.

En la actualidad, después de un año de tratativas, no se ha llegado todavía a ningún acuerdo escrito que recoja la propuesta, debido a los recientes escándalos y consecuentes problemas jurídicos que han afectado varias concejalías de Camas. Creemos que el proyecto de Caño Ronco sea un ejemplo paradigmático de la labor y de la problemática a la que el Taller de barrios a lo largo de estos años se ha enfrentado, aunque la propuesta haya chocado hasta ahora contra intereses políticos y económicos de escala más altas, estamos convencido del valor que ha tenido el proceso llevado con los vecinos.



Virgen de Loreto es un barrio compuesto por seis bloques de viviendas de protección oficial, de los años ochenta, rodeados por calles peatonales.

Se sitúa en el límite norte de Sanlúcar, en un balcón artificial que da lugar a una vista impresionante del campo de los alrededores.

En este barrio tuvimos la posibilidad de aplicar la metodología anteriormente expuesta con un mayor grado de madurez. Además un grupo de vecinos del barrio se volcó de inmediato en el proceso apoyando el proyecto. Un primer punto crítico de la metodología utilizada fue la dificultad de fomentar la reflexión sobre las fortalezas del barrio. Es decir, nos resultó muy fácil obtener informaciones sobre las problemáticas presentes en la barriada, pero muy difícil detectar los “puntos de fuerza” que, si aprovechados, pueden generar un cambio real en las dinámicas del lugar.

En resumen, los problemas manifestados han sido los siguientes: mal estado del alumbrado público, red de abastecimiento del barrio deficiente (escasa presión del agua), mal estado de la cancha de fútbol y, en general, del borde norte del barrio, descontento de los vecinos con la placita del barrio, ruidos molestos.

A partir de este diagnóstico se individualizaron las siguientes líneas de actuación: redacción de un informe sobre el estado de la iluminación y su entrega a la autoridad competente (Ayuntamiento), apoyo a la AA.VV. en las tratativas con Aljarafesa para que haya una revisión de la red de abastecimiento de agua, elaboración, a partir de las propuestas de los vecinos, de alternativas de diseño y de mobiliario urbano para la plaza del barrio.

El segundo obstáculo metodológico se relaciona con la dificultad de los vecinos en vincular cada problema presente en el barrio a un “responsable”, (externo o interno al barrio), es decir, a algún referente que pueda resolverlo. En esa fase se intentó concienciar a los vecinos para que asumiesen responsabilidades y tareas y se implicasen activamente en las actuaciones. Lo que se quiere transmitir, en pocas palabras, es un cambio de actitud: de pasiva “el Ayuntamiento debería” a activa “nosotros, los vecinos, podríamos”, de “tengo derecho a” a “puedo apostar por”. La primera piedra ya ha sido puesta: en el mes de Junio se concretó la fundación de la AA.VV. “Vistahermosa”, una de las pocas asociaciones existentes en Sanlúcar.


La Estacada tiene su origen en la urbanización de unos terrenos periféricos al norte de La Rinconada, donde se fue realizando una parcelación en la que se han ido levantando por autoconstrucción viviendas individuales de una o dos plantas, que contrasta vivamente con unas hileras de bloques en altura, promoción pública realizadas en 1980 por el Ministerio de la Vivienda. Por su origen y posición periférica en el núcleo urbano, el barrio adquirió una imagen marginal que, se ha ido superando con el tiempo. La configuración el barrio, con una única calle de comunicación con el resto de la trama urbana y la carencia de actividades de rango urbano que atraigan a los vecinos del resto del núcleo urbano, generan condiciones para un cierto aislamiento. El trabajo con los vecinos fue muy complicado, no existía en ellos ninguna inquietud ni había demanda del trabajo que ofrecíamos lo que generaba un rechazo a la participación obviando los problemas que afectaban al barrio: mala accesibilidad, falta de espacios públicos y dotaciones, irregularidad en la titularidad de las viviendas que producía un enorme deterioro y falta de mantenimiento.

El problema de participación produjo retrasos en los análisis, falta de comunicación y desmoralización en los pocos vecinos que sí creían en sus posibilidades. Esto se fue corrigiendo tras un cambio en la junta directiva de la asociación de vecinos y finalmente se pudo redactar un documento con unas mínimas garantías de participación que casualmente ha tenido una gran acogida por parte de la administración y actualmente existe una aprobación de presupuestos que resolverá gran parte de las demandas de los vecinos.

El pero, es la negativa del Ayuntamiento de La Rinconada al ofrecimiento de los vecinos para colaborar en las obras con pequeñas decisiones (sin coste a los presupuestos), que permitirían un paso más en el proceso y facilitarían la “apropiación” de las mejoras, el sentimiento de propiedad y coste del fruto del trabajo; aspectos que garantizan una larga duración y conservación de todas las mejoras efectuadas.


Camino Viejo, se sitúa en Tomares, y surgió como sendero a las barcas que permitían cruzar el Guadalquivir desde el Aljarafe hacia Sevilla.

Hemos podido comprobar cómo existe entre los vecinos una buena dosis de escepticismo respecto al compromiso de la administración con un barrio que tradicionalmente ha quedado relegado e incluso físicamente arrinconado, en el rápido proceso de urbanización de Tomares. Escepticismo que ha sido el principal elemento que hemos querido contribuir a superar porque sólo desde la recuperación de la confianza de los vecinos es posible mejorar el barrio.

Este barrio histórico, que podría haber vivido este proceso como una oportunidad de mejora de sus condiciones de vida y de su inserción en la trama de la ciudad, ha visto cómo en su entorno se han ido asentando urbanizaciones que han dado la espalda al barrio y han cerrado cualquier posibilidad de conexión con el mismo. Aún así, Camino Viejo está viéndose relanzado como objetivo residencial de nuevos núcleos familiares que ven el barrio como una oportunidad para vivir en un sitio tranquilo y de aparente ruralismo, con una relativa buena comunicación con el resto de la metrópolis, de la que depende totalmente.

Cuando empezamos el trabajo en el barrio nos dimos cuenta que la tradición asociativa estaba debilitada por frustraciones recientes, como el difícilmente comprensible retraso de las obras prometidas, presupuestadas y financiadas, de mejora de la propia sede de la asociación, único equipamiento que sirve de lugar de encuentro a los vecinos. La falta de asociacionismo y concretamente del lugar para reunirse, dificultó muchísimo el desarrollo de las actividades previstas.

Se llegó a intervenir, gracias a un trabajo de campo de internistas casa por casa, en el estudio y en la formulación de alegaciones al Plan Municipal de Ordenación Urbana de Tomares. Se convocó un acto público en el que se debatieron los problemas del barrio y se plantearon las medidas que se podían sugerir al Plan de Tomares para mejorar su situación.

Con estas propuestas se redactaron alegaciones de las cuales muchas han sido aceptadas, aunque todavía no han sido ejecutadas. Por este motivo en la actualidad seguimos apoyando las reivindicaciones de los vecinos.


Conclusiones


Aunque son numerosas las similitudes entre barrios, existe una enorme diferencia en el trabajo, la dinámica y la implicación entre aquellos en los cuales han sido los vecinos los que contactaron con nosotros y aquellos donde fue la administración la que nos encargó el trabajo.

En los primeros hubo muchísima más participación ya que los vecinos se movían bajo amenazas inminentes, aunque a veces piensan que sus problemas no tienen solución y si no se obtienen pequeños logros a corto plazo o no se ha podido trabajar la confianza con ellos, surge una desmotivación que incluso se contagia al taller.

En estos casos de contacto directo vecinos-taller, el trabajo es más claro, existe un voto de confianza que permite trabajar directamente en aspectos determinados, con el apoyo de los vecinos y una vez concluidos se puede continuar con otros objetivos que parecen menores a priori.

En contra juega el tiempo del que se dispone y la creación de expectativas que podamos generar al llegar, por lo que es esencial andar con cuidado y medir bien las palabras.


El trabajo a partir del contacto de la administración se suele desarrollar en barrios que carecen de una amenaza concreta pero poseen problemas de desempleo, marginalidad histórica, aislamiento, etc.

Es complicado comenzar el trabajo en estos casos, no suele quedar claro quienes somos exactamente al venir de la mano de la administración y se piensa en nosotros como portadores de soluciones particulares “los que me van a arreglar la azotea”.

La participación es escasa, por lo que gran parte del trabajo es de dinamización y en muchos casos las asociaciones están viciadas, lo que dificulta el acercamiento de otros vecinos. No se sienten participes de un proceso establecido por la administración, no consideran preocupantes los problemas y confían poco en la administración y en si mismos como grupo organizado de poder lograr algo.

Por eso antes de empezar cualquier tipo de proceso en barrios establecidos consideramos importante hacer un trabajo previo de confianza valorar relaciones como la vecindad, la ayuda mutua y la cooperación y sobre todo las potencialidades del barrio. Los vecinos muchas veces se concentran sólo en los aspectos negativos de su barrio y no saben o quieren apreciar las características positivas que, puestas en valor, pueden ser el elemento decisivo del cambio.

Otra cuestión a tener en cuenta es la pasividad existente, siempre quejosa y a la espera de que exista una ayuda exterior resolutiva. Es preciso demostrar el valor que tienen las soluciones propias, su duración en el tiempo, el sentimiento de propiedad y mantenimiento; la emancipación de la administración, pero también el poder reivindicativo de un colectivo y su carácter de exigencia.

En estos barrios cobra importancia el documento final que se redacta en conjunto con los vecinos. Es un documento que recoge las demandas y problemas del barrio, a pesar de su formato técnico y fruto del trabajo colectivo, es comprensible y manejable para los vecinos, pero sobre todo es un documento hecho por el barrio y así lo entienden.

Este dossier es utilizado como herramienta en reuniones de asociación y con la administración y permite tener un apoyo técnico que demuestra la veracidad de problemas que en otros casos pasarían por simples quejas.


FEDERICO BRIVIO, ESTEBAN DE MANUEL JERÉZ, MICHELA GHISLANZONI, MANUEL LÓPEZ FARFAN, ELENA MEREGALLI.

https://web.archive.org/web/20051218104410/http://www.asfes.org/Habitat/AsesoramientoTecnico.htm
http://www.magrama.gob.es/es/ceneam/articulos-de-opinion/2006_03barrios_tcm7-53028.pdf


Bibliografía



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