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08/08/2016

PGOU Participativo Sanlúcar la Mayor

En noviembre de 2006 el Ayuntamiento de Sanlúcar la Mayor firmó un convenio con la ONG Arquitectura y Compromiso Social y la Universidad de Sevilla para llevar a cabo un proceso de participación ciudadana dentro del plan general de ordenación urbana d

En noviembre de 2006 el Ayuntamiento de Sanlúcar la Mayor firmó un convenio con la ONG Arquitectura y Compromiso Social y la Universidad de Sevilla para llevar a cabo un proceso de participación ciudadana dentro del plan general de ordenación urbana del municipio.


Durante un año se han realizado reuniones y encuentros con diferentes colectivos, niños, mujeres, mayores, barrios, técnicos, políticos... incorporando así las distintas perspectivas desde las que se mira la ciudad.


Todo esto representa un elemento enriquecedor para la actual planificación urbanística que responde a un modelo predefinido del individuo y deja al margen las exigencias y calidad de vida de todos los grupos.


Introducción


”La ciudad ha de ser plenamente un hecho colectivo, tanto en lo que se refiere a su utilización como a su desarrollo. Esto no siempre ha sucedido ni sucede aun con plenitud y debemos decir que la suplantación de la voluntad popular por la de personas y grupos representativos de intereses particulares, es la causa principal de la pérdida de identidad de muchas ciudades. La recuperación del ejercicio de esta responsabilidad colectiva pasa necesariamente por el correcto funcionamiento de las instituciones de gobierno de la ciudad y por el perfeccionamiento democrático del sistema político en general (…)”

Juli Esteban i Noguera. Elementos de ordenación urbana



¿Qué es participar? En la mayoría de los casos suele limitarse a dejar a la gente que manifieste sus demandas y prioridades para después recoger, o no, algunas de ellas. Suele tratarse de procesos meramente consultivos, en los que se activan mecanismos de participación en dos ocasiones: en un primer momento, para extraer de los ciudadanos la información que necesita el plan; y en un segundo momento, una vez elaborado el plan, para mostrar el resultado a la población y que ésta exprese su asentimiento, otorgándole con ello validez “democrática”.

Participar no es opinar para que luego decidan los técnicos y los políticos. No es entregar un voto afirmativo a un producto ya terminado. Participar es decidir entre todos. Y para ello es necesario crear espacios colectivos de decisión. La participación es también un proceso pedagógico, de aprendizaje, de maduración personal y colectiva, de construcción de conocimiento. De ahí la importancia de concebir el plan como un proceso. Un proceso, además, necesariamente abierto y en revisión.


En todo proyecto que implique a una comunidad importa más el proceso que el resultado. Un proceso de planificación es básicamente un proceso de consenso, de diálogo y de aprendizaje, luego la participación ciudadana real debería ser uno de sus ejes fundamentales. Porque además, hablamos continuamente de actores sociales, no de espectadores. Se definen proyectos comunes que después obligan a seguir participando.



Debemos preguntarnos ¿quién construye la ciudad, quién se beneficia de ella? El triángulo de la construcción de la ciudad suele estar hoy formado por técnicos, gobernantes y agentes económicos. Y debemos recuperar la virtud del triángulo formado por técnicos, gobernantes y sociedad. Evidentemente los agentes económicos son necesarios y son parte de la sociedad. Pero en urbanismo suele decirse que el interés público debe prevalecer sobre el particular. En ese sentido debemos ser capaces de construir una voz que responda realmente al conjunto de la sociedad para impulsar la construcción colectiva de esa ciudad más habitable para todos.



Metodología


Se va a emplear una metodología híbrida como resultado de la confluencia de dos experiencias de participación que se han ido desarrollando en los últimos años en el entorno metropolitano de Sevilla: la investigación-acción-participativa y la experiencia del Taller de los Barrios de Arquitectura y Compromiso Social. Son enfoques análogos en los objetivos pero de campos disciplinares distintos, con experiencias reales distintas a su vez, con diferentes agentes y desarrollos, lo que enriquecerá y potenciará ambos creando un modelo de actuación donde la colaboración de las experiencias técnica y social irán de la mano del desarrollo comunitario del municipio a través de la figura que es su Plan General de Ordenación Urbana.


El Taller de Asesoramiento Técnico a los Barrios de ACS es un grupo multidisciplinar de profesionales que pretende dar soporte técnico al movimiento asociativo en su análisis de los problemas urbanos y en la elaboración de propuestas de mejora para los mismos. Se plantea una estrategia de investigación-acción participativa interdisciplinar, de modo que se aborden los complejos problemas funcionales, espaciales y sociales de los barrios y de la ciudad desde una perspectiva a la vez cercana a la realidad tal y como la perciben los ciudadanos y con un enfoque global.



Nos apoyamos en la experiencia de investigación-acción realizada en años anteriores que nos ha permitido realizar diagnósticos participativos en profundidad y propuestas de diversos barrios de la ciudad de Sevilla y su entorno metropolitano: Su Eminencia, Cerro del Águila, La Bachillera, Aeropuerto Viejo, Polígono Sur, San Luis Alameda, Rabesa (Alcalá de Guadaira), La Pañoleta (Camas), Camino Viejo (Tomares), Caño Ronco (Camas), La Estacada (La Rinconada), Virgen de Loreto (Sanlúcar la Mayor)… Se utiliza una metodología que logre un diseño participativo del hábitat con los vecinos, consiguiendo además una implicación y un sentimiento de propiedad colectiva de los elementos públicos del barrio.


Se divide en cuatro fases:

1. Análisis y diagnostico participativo

A_ Entrevistas, encuestas, reuniones y observaciones participantes. Identificar las partes involucradas en el proceso

B_ Análisis histórico, evolutivo y actual

2. Elaboración de Propuestas

A_ Jerarquización del los problemas identificados

B_ Selección de alternativas

3. Desarrollo de propuestas

4. Seguimiento y desarrollo



La investigación- acción- participativa


Existen diferentes teorizaciones, y sobre todo diferentes prácticas —en forma de investigaciones— sobre iap. Lo que vamos a tratar aquí no es dar cuenta de las corrientes académicas que han teorizado o han dado fundamento teórico a esta metodología de investigación, sino hablar sobre los elementos que han estado presentes en nuestras investigaciones; y que más concretamente, podemos aplicar a la elaboración del plan general en Sanlúcar la Mayor.


La iap no es otra cosa que una espiral espacio-temporal que alentada por expertos metodológicos ayuda a la población a definir sus necesidades y a buscar satisfactores, lo cual genera un proceso de intercambio y construcción colectiva del conocimiento que puede provocar acciones de cambio. Por lo tanto, la iap es una metodología que puede ayudar no sólo a la transformación de las condiciones materiales, sino que puede generar un proceso en el que las personas se transforman colectivamente. Necesariamente en este proceso de investigación se produce además un intercambio de saberes “científicos” y saberes “populares”, abriéndose espacios de comunicación que posibilitan que la Ciencia puede participar del “azar, del caos, de lo impredecible, de lo irracional, de lo paradójico, de lo infinitamente complejo y esté atravesado por múltiples temporalidades y espacios, con órdenes que emergen del desorden, con saltos discontinuos y no derivables” (Javier Saez).


El “regreso del sujeto” a la investigación con todas sus complejidades, con sus fracturas, sus sujeciones nos parece imprescindible si hablamos de espacios de investigación donde se hace necesario no sólo el conocimiento (aunque también, ¿cómo conocer sin los sujetos que producen el conocimiento?), sino sobre todo producir cambios. Deben ser los sujetos implicados en los contextos de investigación los que con su explicación y comprensión de los problemas y necesidades sociales apunten la dirección y materialicen los cambios. Los investigadores deben fijar las técnicas de investigación apropiadas a los objetivos de cada fase, así como aportar continuamente informaciones sistematizadas, que retroalimenten los procesos de reflexión y toma de decisiones por parte de la comunidad.


Estamos pues, hablando de unir el tiempo de la investigación con el de la acción, buscando/provocando la participación de los sujetos implicados en todas las fases de la investigación; así como de “rescatar” la validez de los saberes y habilidades populares fruto de la interacción con los otros, con el medioambiente y con la propia cultura de masas y la institucional


Podemos marcar una serie de postulados en la iap:

•De objeto a sujeto.

Los investigados retoman su capacidad para segmentar el continuo social, explicando, comprendiendo y actuando sobre la realidad: la interpretación de la realidad social es necesariamente subjetiva y todos debemos estar en posición para interpretarla.

•Uniendo conocimiento y acción: una relación dialéctica.

Los investigadores producen conocimiento y acción con los grupos y para los grupos, partiendo de la realidad concreta de los propios participantes en el proceso; y donde el conocimiento viene validado por los resultados de la práctica reflexionados críticamente.

•Utilizando técnicas que se adapten a la pluralidad y a los problemas a resolver.

Que permitan conocer transformando: entrevistas semiestructuradas, grupos de discusión, talleres de creatividad social, mapeos de redes, asambleas ...

•Contextualizando los procesos y estructuras, las organizaciones y los sujetos en su dimensión histórica.

Contrarrestando visiones parcializadas, sectorializadas y/o individualizadas.

•Articulando conocimientos científicos y conocimientos populares.

Resaltando que no sólo existe producción cultural y de conocimiento desde la Ciencia, sino también desde los saberes populares.

•Trabajando los modelos de comunicación multidireccionales.

Que potencien la autonomía de los interlocutores recogiendo diferentes registros comunicativos y posibilitando el intercambio de las figuras emisor/receptor.

•De sujeto individual a sujetos colectivos.

Buscando las interacciones colectivas, re-construyendo y enlazando redes.

•En la iap no se puede hablar de objetivos.

Puesto que no es finalista, ni apriorista; el para qué, cómo, con quién, ...se van redefiniendo a lo largo del propio proceso; el tema no es la evaluación de lo que se decidió al principio, sino de cómo nos encontramos en cada momento.

•Proceso e investigación son inseparables.

Cuando la investigación acaba, acaba el proceso y viceversa.



Un análisis que debe partir desde la experiencia de los propios protagonistas, yendo hacia reflexiones práxicas, que hay que trabajar individual y colectivamente en tiempos y espacios propios, como provocación para un aprendizaje desde la cotidianidad. O sea, hablamos de una metodología de investigación que pretende trabajar procesos de comunicación, tiempos de intercambios que den cuenta de cómo explorar nuestra manera de conocer para actuar; y esto pasa por lo menos por abrir huecos en la vorágine cotidiana y arrojarnos conciencia en/de nuestra acción diaria. Es, por tanto, un modo de conocer desde el mutuo aprendizaje y a partir de prácticas concretas donde se propone, se discute y se planifica, para construir desde la propia experiencia, y poder hacer accesible este conocimiento práctico-reflexivo a otros colectivos. Hablamos de tres líneas de acción que deben conjugarse para fortalecer la construcción de procesos PARTICIPATIVOS: el querer participar, entendida como la motivación para incorporarse en el proceso; el poder participar, crear foros donde se puedan construir, tomar decisiones y gestionarlas desde un diagnóstico y una planificación participada; y el saber participar, trabajar la formación necesaria para provocar no sólo cambios organizacionales, sino inter-cambios a nivel simbólico, inter-cambios en la gramática cultural en “el sistema de reglas que estructura las relaciones e interacciones sociales.

http://www.arquypielago.com/revistamargenes/la-huella-chica-los-pasos-grandes/



BIBLIOGRAFÍA

Fernández, M, Rosa, M y Encina, J, (2004): Haciendo metodología al andar. “Reparto, Presupuestos Participativos y Autogestión de la vida cotidiana en las Cabezas de San Juan”, FIM y Atrapasueños.

Juli Esteban i Noguera (1981) Elementos de ordenación urbana.

Esteban de Manuel (2004) Los talleres de asesoramiento técnico a los barrios

López M., Jose Mª (2005) Planes para Palomares. “Cuando nos parece que la gente no participa”.
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